10 Impulsos De Motivación…

Todos hemos tenido problemas con la motivación en algún momento. A veces necesitas realizar una tarea o actividad, pero simplemente las cosas no se dan. Es ahí cuando necesitas un buen impulso de motivación.

Así que vamos ver 10 maneras de darte a ti mismo un impulso de motivación. Lo mejor es utilizarlas todas en algo que, por supuesto, te guste, te apasione y forme parte de la construcción de tus sueños (así es, incluso las tareas necesarias para lograr nuestros sueños pueden llegar a carecer de motivación por momentos).

 

  1. Piensa En El Resultado Final

Cualquier cosa en la que estés trabajando ahora por lo regular tiene un propósito. Independientemente de qué tan aburridas o frustrantes puedan ser las actividades necesarias para lograrlo, el resultado en sí vale la pena.

Muchas personas entonces se olvidan de lo importante que será lograr el resultado final, y se enfocan en lo difícil o engorroso de actuar ahora. Si piensas en lo que será al final, será mucho más fácil convencer a tu mente y a tu cerebro, de que actuar es lo correcto.

 

  1. Tómate Un Descanso

En ocasiones nuestra motivación nos falta sencillamente porque llevamos mucho tiempo trabajando de forma consecutiva. Ya sean varias horas, o varios días, podemos sufrir agotamiento físico y también mental. Sea como sea, siempre es recomendable tomarse un descanso, y me refiero a desconectándote por completo de lo que estás haciendo (no siempre es 100% posible, pero se debe tratar al máximo de hacerlo).

  1. Cambia Drásticamente De Ambiente

Hacer ejercicio, ver un documental o una película o jugar videojuegos puede ser un descanso. Pero claro, si yo llevábamos todo el día sentado frente a la computadora, jugar videojuegos o ver otra película, no es mucho descanso que digamos.

Pero piensa en el opuesto, ¿No crees que una buena caminata sería descansar de la computadora? Y ¿No crees que jugar videojuegos un rato luego de ejercitarse o de un partido de futbol es una buena manera de descansar? Por supuesto lo son, la cuestión es CAMBIAR de ambiente. Eso distrae a la mente y nos enfoca nuevamente al volver a la actividad.

  1. Escribe Una Lista De Tareas

Muchas veces nuestros problemas de motivación tienen que ver con el hecho de que tenemos muchas cosas para hacer. Si este es el caso, hay buenas noticias. Lo único que hay que hacer es escribir una lista de tareas para el día de HOY. Es decir, si tienes que realizar un trabajo completo que toma días, semanas, o incluso meses, por supuesto que es desmotivante ver «todo lo que falta». Sin embargo, si de todo ese trabajo sacas una lista (según tus capacidades) de actividades que puedas realizar el día de hoy, será mucho más fácil mirar simplemente esa lista y ver que falta poco para terminar el trabajo del día. Con el tiempo sabrás exactamente qué puedes hacer en un día y cómo escoger las tareas de tu lista adecuadamente.

  1. Compite Con El Reloj

¿Tienes una tarea tediosa? ¡Rétate para hacerla más rápido! Aquí te dejo un ejercicio muy sencillo que seguramente te resultara efectivo:

 Si odias tender la cama, guardar la ropa, y arreglar un poco el cuarto luego de levantarte. Puedes escoger una canción, una que te ponga de buen humor y dale reproducir, aunque sea en el celular, y proponte terminar, antes de que la canción finalice.

Por lo regular le ganaras a la canción, si pones un poquito de tu parte incluso puede llegar a ser divertido. ¡Y solo te tomara unos 4 minutos en Total!

Ponlo en práctica con cualquier actividad por el estilo y cuéntame de los resultados, si eres capaz de mantener el ritmo por 21 días o más, estoy seguro que luego ni siquiera necesitara la canción, todo fluirá de manera más natural, incorporándolo como un hábito a tu vida.

  1. Habla Con Un Amigo

A veces obviamos la importancia de las relaciones personales. En muchas ocasiones algunas palabras de aliento pueden ser la mejor motivación. Incluso los que tienen pareja, se olvidan de comentar este tipo de cosas, y desaprovechan la oportunidad de una demostración de afecto y apoyo sincero.

Hablar con alguien es de gran ayuda, sobre todo si ese «alguien» nos entiende y conoce la importancia de lo que hacemos.

  1. Intercambia Tareas

Supongamos que tienes 2 cosas para hacer, y que ambas son relativamente largas. Dependiendo del tipo de actividad, en ocasiones es genial poder intercambiar por tiempos. Así, trabajas unos 20 minutos o media hora en una cosa, y luego cambias.

De esta forma, garantizas -por un lado- que tu cerebro esté activo y pensando en que queda poco tiempo (20 minutos y no 3 horas), y por el otro, estás distensionando tu mente para evitar aburrirse y generar pereza. No en todos los casos sirve esta técnica, pero encontrarás que en muchos, sí.

  1. Empieza Con Lo Difícil

A veces pasa que tenemos tareas con diferentes niveles de complejidad, y por lo regular hacemos las más fáciles primero. Lo que pasa al final del día es que la complejidad ha ido aumentando y también nuestro agotamiento mental. La solución entonces es empezar con lo difícil.

 

Que la primer tarea de la lista sea la más compleja o difícil, de esta manera mientras más se progrese, más sencillo será continuar.

Como seres humanos siempre queremos ser mejores y tener más, y una buena manera de apelar a este instinto, es demostrarnos que podemos lograr lo que nos proponemos paso a paso.

Así que éstas son unas buenas ideas que puedes aplicar, aunque quizás se me hayan pasado unas cuantas. ¿Tú qué dices?