Comunicación efectiva para potenciar mis relaciones (I)

La comunicación efectiva es más necesaria que nunca en tiempos de incertidumbre. La sociedad avanza a pasos agigantados. Pero algo dentro de nosotros nos dice que no estamos evolucionando cómo deberíamos. Lo vemos en nuestras relaciones diarias.

Lo vemos por televisión sobre personas influyentes, grandes magnates y políticos. Desde la persona más humilde del mundo, hasta la más influyente, nuestras relaciones se estancan, se individualizan y se conciben para el fracaso. Una de las razones fundamentales es que no hacemos uso de una poderosa herramienta social: la comunicación efectiva.

La comunicación efectiva es la solución para mejorar nuestras relaciones en estos tiempos de desconfianza, de individualismo y de egos.

Me refiero al lenguaje, al verbal y al no verbal. Al escrito. A la comunicación interpersonal. A esa capacidad de entender y hacernos entender. Del pegamento de las interacciones sociales.

Ya no hay comunicación asertiva. Hay comunicación destructiva. Ya no entablamos una charla para llegar a un acuerdo. Hablamos para imponer nuestras ideas.

Escuchamos para responder y no para comprender.

Los factores para una comunicación efectiva

La escucha activa

La comunicación efectiva no es solo hablar. Es más importante escuchar. Hemos perdido ese don. Una comunicación eficaz supone el intercambio mutuo de mensajes. Pero escuchar es más que oír. Escuchar requiere activar un proceso consciente. Para entender qué nos están trasmitiendo las palabras de nuestro interlocutor.

La razón es que la falta de comunicación viene dada porque no se sabemos escuchar a los demás.

Estamos más pendiente de decir lo que deseamos que de escuchar activamente a nuestro interlocutor. Esto erradica toda la esencia de la comunicación. Anteponemos lo que vamos a decir que tratar de entender lo que nos dicen.

“Escuchar no sólo es abrir las orejas, es abrir la mente al mensaje que recibimos”

Asertividad.

 Tratar de comprender hacia dónde va encaminada su comunicación. Entender la realidad de la otra persona, sus circunstancias, nos aporta un mayor grado de comprensión y empatía.

Debemos ponernos en el lugar del otro. Eso, hoy, se hace poco.

 

COMUNICACIÓN EN EL AMBITO PROFESIONAL

Ahora bien en todos los procesos de comunicación se puede decir que tiene un objetivo muy general y es que necesitamos algo del otro u otros, y para poder alcanzar ese objetivo debemos entre otras cosas: influir sobre los demás y entender las necesidades y debilidades de la persona con la que nos comunicamos. Sobre todo en el ámbito profesional, tanto si eres líder de tu equipo de trabajo como si no, siempre necesitamos algo de otros para poder llevar a cabo nuestras tareas de modo que el poder de influencia que alcancemos sobre los demás va a influir mucho en la consecución de nuestros objetivos, así también a la inversa si comprendemos bien lo que nos solicitan entonces tendremos más facilidades para ofrecer lo que nuestro interlocutor anda buscando.

¿Y cómo logramos esto?

 – La clave de la influencia es la confianza. Si no eres capaz de generar la suficiente confianza en la otra persona, no influirás.

Otra clave de la influencia es la emoción, sin emoción no hay acción. Genera una emoción en la otra persona y conseguirás que se produzca la acción que deseas.

Ten el camino más o menos preparado desde el principio, no improvises más de la cuenta o se te puede ir de las manos.

Recuerda que en toda comunicación se crea un vínculo emocional entre la otra persona y tú. Haz que este vínculo se fortalezca y conseguirás un mejor resultado.

Nunca digas que «lo vas a hacer» si no te apetece hacerlo. Aunque tampoco digas que no directamente o puedes cortar la sintonía con la otra parte, mejor un «Interesante, lo podemos analizar… «, «Puede ser, podemos hablar de ello luego»…

Maslow ya nos dijo que lo principal para motivarnos era el sentimiento de pertenencia, el reconocimiento y el avanzar hacia nuestra autorrealización. Genera estos sentimientos en los demás mientras hablas, haz reconocimientos sinceros, ayúdales a mejorar y tendrás las puertas de la influencia abiertas de par en par.

Existen técnicas, muchas de ellas adoptadas desde la PNL (Programación Neuro Lingüística) que nos permiten lograr un alto grado de empatía.

Por ejemplo, parafrasear o sintetizar las ideas que nos transmiten genera una sensación de comprensión y empatía en quien nos está hablando.

Una buena herramienta, para aplicar una comunicación efectiva, es ser capaz de resumir o sintetizar en pocas palabras los argumentos aportados por el “otro”. Podemos usar expresiones como “Quieres decir que…”, “Si no te he entendido mal dices que…”, “Lo que quieres decir es…”.

Otro elemento que puede ayudarnos sería introducir pequeñas “muletillas” de afirmación también genera confianza y empatía por parte de nuestro interlocutor. Expresiones como “vale”, “aja” o “bien”, refuerzan la percepción de comprensión por parte de quien comunica con nosotros.

 

Comunicación efectiva breve, dos veces buena.

– Uno de los pilares de una comunicación efectiva en el ámbito profesional es la brevedad o lo conciso del mensaje. Un mensaje directo y bien estructurado genera un mapa mental a la comprensión de nuestro interlocutor.

Hablamos de emitir un mensaje tan directo, claro y conciso, que la información aportada no nos desvíe de la comprensión del mensaje final.

– Tampoco debemos interrumpir el mensaje de quien habla ni caer en el “síndrome del experto”. Esto es dar siempre respuestas al problema del “otro”, especialmente si no hemos escuchado todo su argumento.

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